Pasaba por ahi

Alguien me contó una vez que si tuviese que escribir un libro de memorias lo titularía Pasaba por ahi. ¿Por que?

Porque afirmaba que todas las cosas importantes que hizo y en las que participó en su vida se le presentaron como oportunidades simplemente por estar "en el momento y lugar adecuados".

Yo creo que era un planteamiento que si bien, no estaba exento de cierto romanticismo, servía para cubrir esa papeleta por la cual parace un crimen reconocer la propia grandeza y se tiende a sepultar los más mínimos atisbos de vanidad, en una montaña de oportunas casualidades.

En cualquier caso esa biografía no existe y si algún dia ve la luz, será desde la artificilidad del narrador en tercera persona, o quien sabe, si tal vez la magia de la palabra escrita rescate la voz de su protagonista.

Tal vez esta Primera nota me impulse algún dia a llevar este proyecto a cabo. Mientras tanto me contento con usar ese Pasaba por ahi como un homenaje, un recuerdo, y sobre todo una invitación a soñar.

martes, 22 de septiembre de 2015

Breve historia de Rita: La mujer – rana a la que solo le faltó ser Ninja


Para M.B.


Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara.

Llevaba 20 años viviendo bajo el peso de aquella cantinela que le acompañaba desde que se despertaba en la charca, atacada por el hambre y la necesidad de llevarse alguna mosca despistada al gaznate. Lo más frustrante de todo es que ella sabía que no era rara. Simplemente era EXCEPCIONAL pero en un mundo tan lleno de miedos y prejuicios, muy pocos habían sido capaces de ver eso.

¿Y porque Rita -  que así se llamaba la protagonista de nuestra historia -  era un ser excepcional? Pues simple y llanamente porque era un híbrido entre rana y mujer, fruto de una noche de lujuria y pasión entre dos seres de distinta especie pero que unieron sus destinos en un pantano a las afueras de la ciudad.

De esa noche de bestialismo y desenfreno, nació Rita un ser que era como os contamos a continuación.

En un 90% parecía se tratase de una mujer, de bonitas facciones y considerable estatura. Un tono de piel blanco, sus largos brazos y piernas, sus manos llenas de personalidad y una sonrisa repleta de luz, construían un conjunto de lo más “políticamente correcto” e incluso atractivo en el universo de los Humanos.

Pero, además, el arriesgado cóctel genético hizo que algunos de sus rasgos recordaran a su parte anfibia. A saber: unos dedos de los pies hiper laxos y largos; una lengua igualmente larga y que podía mover a gran velocidad; una oscura pero enorme atracción por alimentarse de insectos y en general de cualquier ser que le pasara volando cerca; y....por último aunque esto era lo más llamativo y vergonzante para Rita, el hecho de que cada vez que se ponía nerviosa perdía la capacidad de habla humana – que tanto le había costado aprender –y se ponía a croar como una descosida sin control.

De los cero a los cinco años, sus padres decidieron que era mejor que probase a vivir en la ciudad. El mundo de los humanos parecía ofrecer más oportunidades y siempre podía ir los fines de semana a la charca para no perder el contacto con sus raíces.

La entrada en el colegio y los rigores sociales que imponía el empezar a relacionarse con otros seres humanos fue el desencadenante que provocó su primera crisis de “croados”.

Nunca olvidaría ese día.

Estaba en el patio de la escuela con su amiga María a la que intentaba enseñar a cazar moscas con la lengua.

María era su mejor amiga. La persona con la que más a gusto se sentía y con la que además se lo pasaba de miedo. Era una niña pequeña y muy simpática que se empeñaba en llevar a cabo todos los retos que Rita le planteaba aunque no llegase a entender que tenía de delicioso llevarse a la boca una mosca asquerosa cuando el resto de los niños merendaban bocadillos de Nocilla y piruletas de corazón. Aún así María era de esas personas que se “apuntaba a un bombardeo” y eso era lo que a Rita mas le gustaba de ella.

El caso es que aquel día estaban las dos entretenidas en la caza de la mosca - una con mas habilidad que la otra definitivamente -  cuando uno de los chicos mayores se acercó a Rita con un sobre de papel pegajoso.

- Hola Rita. Sé que te gustan mucho los insectos así que he pensado que te molaría probar los escarabajos que cultiva mi padre-, dijo Manolito todo azorado.

Rita, roja como un tomate se disponía a darle las gracias, pero al abrir la boca solo salio un Crooooooooaaaaaaaaccccccc ensordecedor, al que siguieron otros tantos.

No podía parar.

Manolito salió corriendo.

María se hizo pis de la risa.

Y a Rita la expulsaron de la escuela por provocar un ataque cardíaco al jardinero que en ese momento estaba podando un poto cercano.   

El escándalo provocó un destierro a la charca donde Rita probaría a llevar una vida más animal a ver que tal le iba.

Rita puso al mal tiempo buena cara y aunque tampoco acababa de encajar en ese nuevo ambiente, se lo pasaba genial, sacando su lado mas ranil a pasear.

Sin duda lo que más le gustaba era cazar con la lengua, pero esta vez fue su exceso de ambición lo que le causó problemas.

Un día, tal vez llevaba por la falta de sentido común que era por desgracia la peor de las características humanas que había heredado, -  ya que de todos es sabido que mientras el hombre carece por lo general de sentido común, las ranas son uno de los seres más juiciosos que existen en el universo - intentó  atrapar con la lengua un buitre que sobrevolaba la charca. Fue un desastre que no solo provocó que casi se quedara ciega, sino que encima causó gran escándalo entre las ranas de más edad. El caso es que al tener cuerpo de ser humano, y encima una estatura considerable, había pensado que la simple fuerza de sus pies y manos, combinada con la destreza de su lengua, serían suficiente para asir con energía a la rapaz que merodeaba amenazante.

Pensó que si conseguía vencerla, no solo tendría un delicioso aperitivo que podría cocinar con su salsa especial de alga, reducción de módena con barro, cilantro y cayena; sino que además se ganaría de una vez el respeto de aquella comunidad que no acababa de considerarla uno de los suyos.

Así, armada de valor y confianza se colocó en posición de ataque cuando vio que el buitre se aproximaba. Mientras le miraba con esos ojos chiquititos pero valientes, se humedeció su larga lengua y cuando el ser alado estaba a la distancia adecuada, lanzó su lengüetazo feroz. Por desgracia el buitre tenía unas potentes alas que resistieron el envite, aunque la lengua de Rita quedó prendida en el alerón del pajarraco pero sin fuerzas para hacerle caer.

Conclusión: el maldito pájaro, la arrastró, durante casi un kilómetro en un malintencionado y cabrón vuelo rasante, que provocó que tanto el trasero como el orgullo de la pequeña Rita quedaran bastante malogrados.

De nuevo Rita se veía consumida por el escándalo y en la necesidad de buscarse la vida.

Fueron años tan duros como apasionantes en los que aprendió a utilizar sus diversos recursos para ganarse la vida.

Durante unos años se dedicó a ser actriz de doblaje de documentales de naturaleza de las más destacadas productoras: National Geographic, BBC o la WWWLRA (WorldWide Wild Life Recording Association) escogieron los “croados” de Rita para doblar los más importantes documentales de anfibios de “su especie” que se habían creado hasta la fecha. Su realismo y la tensión dramática de su voz rendía a los espectadores de forma tan espectacular que fue galardonada con un Oscar a la Mejor Actriz de Doblaje en la categoría de “Sonidos Salvajes”.

También tuvo su propio espectáculo en Las Vegas, el primero con una sola artista de los producidos por el Cirque Du Soleil.

Frogs era una arriesgada propuesta en la que Rita expresaba todo sus matices: desde la sensibilidad artística más humana, hasta la versatilidad anfibia de sus pies con los que hacía malabares, cogía cosas y acariciaba a los embelesados niños del público.

El número final, de gran complejidad, era una adaptación de la fatídica anécdota con el buitre en la que Rita por supuesto – gracias a la licencia poética y a la magia del circo – salía victoriosa.

Cuando Guy Laliberté entró en su camerino en la representación número 500 de Frogs para proponer a Rita que llevasen el espectáculo por todas las charcas del mundo para sensibilizar a los anfibios tal y como habían hecho con los humanos de lo importante que es aceptar a cada uno como es y lo maravilloso que es aprender a explotar nuestras propias características, Rita accedió emocionada y descubrió que por fin había encontrado su sitio en el Universo, parte de un mundo y parte del otro, en una realidad intermedia en la que podía expresarse de forma completa y ser feliz.

  

2 comentarios:

  1. Genial, divertida, rápida y con capacidad de ayudarnos a aceptar la parte de Rita que todos llevamos a cuestas. Vuelta a lo grande sí señor. Sigue así y no nos hagas esperar mucho.����

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  2. Lo grande es darse cuenta de que esos "puntos Rita" que todos tenemos, son en el fondo los que nos convierten en especiales y "molones" máximos. Con comentarios como este al que estoy contestando, me doy cuenta de la inmensa suerte que tengo. Gracias y miles de besos a todas mis Ritas

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