Para M.B.
Eres rara. Eres
rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres rara. Eres
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rara. Eres rara.
Llevaba 20 años viviendo bajo el peso
de aquella cantinela que le acompañaba desde que se despertaba en la charca,
atacada por el hambre y la necesidad de llevarse alguna mosca despistada al gaznate.
Lo más frustrante de todo es que ella sabía que no era rara. Simplemente era EXCEPCIONAL
pero en un mundo tan lleno de miedos y prejuicios, muy pocos habían sido
capaces de ver eso.
¿Y porque Rita - que así se llamaba la protagonista de nuestra
historia - era un ser excepcional? Pues
simple y llanamente porque era un híbrido entre rana y mujer, fruto de una
noche de lujuria y pasión entre dos seres de distinta especie pero que unieron
sus destinos en un pantano a las afueras de la ciudad.
De esa noche de bestialismo y
desenfreno, nació Rita un ser que era como os contamos a continuación.
En un 90% parecía se tratase de una
mujer, de bonitas facciones y considerable estatura. Un tono de piel blanco,
sus largos brazos y piernas, sus manos llenas de personalidad y una sonrisa repleta
de luz, construían un conjunto de lo más “políticamente correcto” e incluso
atractivo en el universo de los Humanos.
Pero, además, el arriesgado cóctel
genético hizo que algunos de sus rasgos recordaran a su parte anfibia. A saber:
unos dedos de los pies hiper laxos y largos; una lengua igualmente larga y que
podía mover a gran velocidad; una oscura pero enorme atracción por alimentarse
de insectos y en general de cualquier ser que le pasara volando cerca; y....por
último aunque esto era lo más llamativo y vergonzante para Rita, el hecho de
que cada vez que se ponía nerviosa perdía la capacidad de habla humana – que
tanto le había costado aprender –y se ponía a croar como una descosida sin
control.
De los cero a los cinco años, sus
padres decidieron que era mejor que probase a vivir en la ciudad. El mundo de los
humanos parecía ofrecer más oportunidades y siempre podía ir los fines de
semana a la charca para no perder el contacto con sus raíces.
La entrada en el colegio y los
rigores sociales que imponía el empezar a relacionarse con otros seres humanos
fue el desencadenante que provocó su primera crisis de “croados”.
Nunca olvidaría ese día.
Estaba en el patio de la escuela con
su amiga María a la que intentaba enseñar a cazar moscas con la lengua.
María era su mejor amiga. La persona
con la que más a gusto se sentía y con la que además se lo pasaba de miedo. Era
una niña pequeña y muy simpática que se empeñaba en llevar a cabo todos los
retos que Rita le planteaba aunque no llegase a entender que tenía de delicioso
llevarse a la boca una mosca asquerosa cuando el resto de los niños merendaban
bocadillos de Nocilla y piruletas de corazón. Aún así María era de esas
personas que se “apuntaba a un bombardeo” y eso era lo que a Rita mas le
gustaba de ella.
El caso es que aquel día estaban las
dos entretenidas en la caza de la mosca - una con mas habilidad que la otra
definitivamente - cuando uno de los
chicos mayores se acercó a Rita con un sobre de papel pegajoso.
- Hola Rita. Sé que te gustan mucho los insectos así que he
pensado que te molaría probar los escarabajos que cultiva mi padre-, dijo
Manolito todo azorado.
Rita, roja como un tomate se disponía
a darle las gracias, pero al abrir la boca solo salio un Crooooooooaaaaaaaaccccccc
ensordecedor, al que siguieron otros tantos.
No podía parar.
Manolito salió corriendo.
María se hizo pis de la risa.
Y a Rita la expulsaron de la escuela
por provocar un ataque cardíaco al jardinero que en ese momento estaba podando
un poto cercano.
El escándalo provocó un destierro a
la charca donde Rita probaría a llevar una vida más animal a ver que tal le
iba.
Rita puso al mal tiempo buena cara y
aunque tampoco acababa de encajar en ese nuevo ambiente, se lo pasaba genial,
sacando su lado mas ranil a pasear.
Sin duda lo que más le gustaba era
cazar con la lengua, pero esta vez fue su exceso de ambición lo que le causó
problemas.
Un día, tal vez llevaba por la falta
de sentido común que era por desgracia la peor de las características humanas
que había heredado, - ya que de todos es
sabido que mientras el hombre carece por lo general de sentido común, las ranas
son uno de los seres más juiciosos que existen en el universo - intentó atrapar con la lengua un buitre que
sobrevolaba la charca. Fue
un desastre que no solo provocó que casi se quedara ciega, sino que encima
causó gran escándalo entre las ranas de más edad. El caso es que al tener
cuerpo de ser humano, y encima una estatura considerable, había pensado que la
simple fuerza de sus pies y manos, combinada con la destreza de su lengua,
serían suficiente para asir con energía a la rapaz que merodeaba amenazante.
Pensó que si conseguía vencerla, no
solo tendría un delicioso aperitivo que podría cocinar con su salsa especial de
alga, reducción de módena con barro, cilantro y cayena; sino que además se
ganaría de una vez el respeto de aquella comunidad que no acababa de
considerarla uno de los suyos.
Así, armada de valor y confianza se
colocó en posición de ataque cuando vio que el buitre se aproximaba. Mientras
le miraba con esos ojos chiquititos pero valientes, se humedeció su larga
lengua y cuando el ser alado estaba a la distancia adecuada, lanzó su
lengüetazo feroz. Por desgracia el buitre tenía unas potentes alas que
resistieron el envite, aunque la lengua de Rita quedó prendida en el alerón del
pajarraco pero sin fuerzas para hacerle caer.
Conclusión: el maldito pájaro, la
arrastró, durante casi un kilómetro en un malintencionado y cabrón vuelo
rasante, que provocó que tanto el trasero como el orgullo de la pequeña Rita quedaran
bastante malogrados.
De nuevo Rita se veía consumida por
el escándalo y en la necesidad de buscarse la vida.
Fueron años tan duros como
apasionantes en los que aprendió a utilizar sus diversos recursos para ganarse
la vida.
Durante unos años se dedicó a ser
actriz de doblaje de documentales de naturaleza de las más destacadas
productoras: National Geographic, BBC o la WWWLRA (WorldWide Wild Life
Recording Association) escogieron los “croados” de Rita para doblar los más
importantes documentales de anfibios de “su especie” que se habían creado hasta
la fecha. Su
realismo y la tensión dramática de su voz rendía a los espectadores de forma
tan espectacular que fue galardonada con un Oscar a la Mejor Actriz de Doblaje
en la categoría de “Sonidos Salvajes”.
También tuvo su propio espectáculo en
Las Vegas, el primero con una sola artista de los producidos por el Cirque Du
Soleil.
Frogs era una arriesgada propuesta en la que Rita expresaba todo
sus matices: desde la sensibilidad artística más humana, hasta la versatilidad
anfibia de sus pies con los que hacía malabares, cogía cosas y acariciaba a los
embelesados niños del público.
El número final, de gran complejidad,
era una adaptación de la fatídica anécdota con el buitre en la que Rita por supuesto –
gracias a la licencia poética y a la magia del circo – salía victoriosa.
Cuando Guy Laliberté entró en su
camerino en la representación número 500 de Frogs para proponer a Rita que llevasen el espectáculo
por todas las charcas del mundo para sensibilizar a los anfibios tal y como
habían hecho con los humanos de lo importante que es aceptar a cada uno como es
y lo maravilloso que es aprender a explotar nuestras propias características,
Rita accedió emocionada y descubrió que por fin había encontrado su sitio en el
Universo, parte de un mundo y parte del otro, en una realidad intermedia en la
que podía expresarse de forma completa y ser feliz.
Genial, divertida, rápida y con capacidad de ayudarnos a aceptar la parte de Rita que todos llevamos a cuestas. Vuelta a lo grande sí señor. Sigue así y no nos hagas esperar mucho.����
ResponderEliminarLo grande es darse cuenta de que esos "puntos Rita" que todos tenemos, son en el fondo los que nos convierten en especiales y "molones" máximos. Con comentarios como este al que estoy contestando, me doy cuenta de la inmensa suerte que tengo. Gracias y miles de besos a todas mis Ritas
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