Buenos lunes - miércoles mis pequeños saltamontes!
Digo lunes- miércoles sobre todo a los que como yo esteis ahora mismo en vuestro puesto de trabajo. Yo ando ahora por la CENTRAL pero está silenciosa y he tenido tiempo de rearmar los misiles y comprobar que todos los sistemas estaban en orden, así que me estoy permitiendo el lujo de pasar a saludaros.
Pero bueno, que me disperso, por qué lunes -miércoles? Bueno evidente, no?? Gracias a la bendita Semana Santa que está a la vuelta de la esquina y que nos tendrá de mini vacación dentro de escasas 72 horas.
Así que para todos aquellos (me incluyo) que renqueáis somnolientos y de mal humor por los rigores del cambio de hora de este fin de semana al que no acabáis de acostumbraros, mi ánimo y energía, que en nada en martes-jueves!!!
Bien y después de este galimatías con el calendario vamos a lo nuestro! Una segunda ronda de 21 días, que aunque os escriba hoy, he pensado que pondré en práctica a partir del 1 de abril, para que así la matemática requete básica ayude a una de letras puras como yo, a no perderse y tener que sacar la calculadora de los quebrados, cada vez que me salte un día sin escribir. Espero que ahora al tener que ir del día 1 al 21 del mismo mes, la tarea sea un poco mas accesible para mi, en ocasiones, obtuso intelecto.
Además tengo que compartir con vosotros que entre las propuestas que tengo para esta segunda fase, hay algunas que no son diarias sino semanales, otro motivo más por el que espero que aquella formula de que 21 entre 3 siempre da siete, me ayude a comprender, que si empiezo el día 1 y acabo el 21, estamos hablando de tres semanas, para el cálculo de aquellas tareas semanales.
Dioses!! empiezo a ver que mi intelecto hoy tampoco se puede considerar del todo de letras puras, ni de ciencias, ni tan siquiera de barrio Sésamo, porque el párrafo anterior parece más una copia de la primera parte de El ruido y la furia pero en mi caso con un desorden y desconcierto no frutos de la maestría literaria, sino de la incapacidad de exponer una idea en menos de cinco palabras. Ayyssss en fin. Tendré que empezar a asumir que no nací Faulkner, sino Swan, y que aunque los apellidos sean parecidos en términos de "cool", "chachi" e interesante, las calidades del primero, no acaban de surgir en los escritos de la segunda.
Pero bueno, imagino que el mundo seria muy aburrido si solo estuviese habitado por genios, y además creo el gran William no fue un fulano especialmente feliz. La pregunta sería si yo haría el trato cósmico de compartir con él infelicidad y talento a partes iguales....mmmmm.....supongo que puede que sí...jejejeje.
Bueno, y tras esta nueva fase de dispersión vamos a la lista de marras (en el fondo me disperso porque en esta segunda fase voy a subir mucho la apuesta, para contestar a todos aquellos críticos que pensabais que mis cinco primeros retos pecaron de "sencillos").
Así que a por ello os - me propongo las siguientes cinco:
1.Hacer una foto a la semana: Esto dicho así queda raruno, pero si consigo llevarlo a cabo habrá tiempo de explicarlo. Tened paciencia y mandadme un poquito.
2. Salir a correr tres veces por semana: Ufffff solo de pensarlo ya me canso y me entra una especie de pánico que hace que mis músculos se contraigan y me entre el flato aunque esté sentada.
3. Recuperación de costumbres culinarias: A saber, hacer una receta nueva por semana. Claro teniendo en cuenta que estoy inmersa en mi proyecto Iron Woman tendrá que tratarse de recetas saludables. Aunque a la vez, teniendo en cuenta que he llegado a la genial conclusión de que las reglas están para romperlas creo que voy a empezar con un flan., calórico máximo y un gran foco de controversia entre los cocinantes, ya que hay quien dice que es super fácil, y por el contrario están aquellos que contraen el rostro cada vez que les dices con tono valiente y confiado que te vas a entregar por primera vez a la tarea del Baño María.
4. El día sin sarcasmo: Expliquemos esto un poco.
Para aquellos que me conozcáis sabréis que el sarcasmo forma parte esencial de mi ser. No es que sea malo, es más creo que tiene su gracia, pero he comprobado que en ocasiones cuando escupes al cielo, las probabilidades de que acabe en tu ojo son altas (vale la cita no es mía pero me sirve muy bien en este momento). Básicamente me di cuenta de esto ayer. Tarde si tenemos en cuenta que me considero un ser humano con cierta inteligencia (no mogollón pero la suficiente espero) y que otros seres humanos de similar o definitivamente superior inteligencia a la mía ya me venían advirtiendo de esta cuestión. Y lo malo de darme cuenta ayer encima es que como todas las revelaciones marianas llegan en momentos poco adecuados.
A saber: en un domingo, que aunque soleado y domingo-martes no dejó de causar estragos sobre mi ánimo; después de una jornada de sobredosis de sarcasmo del más sarcástico; en un día, además, en el que mi cuerpo y mi mente estaban bajo los efectos de la falta de sueño y la revolución hormonal, entre otras circunstancias.
Esta ensalada provocó que una inocente película sobre los avatares amorosos de Charles Dickens y Ellen Ternan, me hiciera sumirme en la más profunda de las desesperanzas (hoy no es el día sin sarcasmo, no fue para tanto pero algo hubo) estado en el que me sumí en varias fases que dieron de si cosas tan racionales como:
a. Que me castigara a mi misma por no haber logrado a los 37 años ser mejor escritora que Charles.
b. Que me desesperara por anhelar un amor como el de la Ternan (que aunque visto lo visto para ella que se lo quede que a mi eso no me va).
c. Que me sintiera como una cobra que acababa de morderse a si misma intoxicándose de su veneno purulento que teñía mi sangre de negro, asfixiando esperanzas, mi propia vida y la de todos aquellos que me rodean y a los que insuflé ese sarcasmo agresivo y lesivo (que además riman. Esta última sensación no fue agradable pero el verla escrita ahora me hace ver que sin escribir como Charles, cuando quiero crear una figura profunda, también tengo mis recursos literarios).
En fin, que como comprenderéis la tarde no pintaba muy bien. En ese momento llego una neurona que se había salvado de la inmolación venenosa y llevó mis miembros a la cocina a planchar un pez y componer una ensalada. Mientras ingería el alimento: Charles había muerto y Ellen por fin se había atrevido a desbloquear su corazón con el párroco de su localidad lo que le ayudó a ver su vida desde otro prisma e incluso a sonreir en el último fotograma. Y yo misma fui capaz al menos de superar el pico de la crisis y de elegir mejor lo siguiente que ver en la tele para tan peligrosa tarde.
La neurona valiente, puso en relación mis males con elementos objetivos como la falta de sueño, alimento y la Troika hormonal, pero fue incapaz de resistirse a llamar mi atención sobre aquella bacanal sarcástica de la que ya os he hablado. Y de aquí este punto cuatro, que intentaré llevar a cabo con más consciencia y la necesaria diligencia.
5. Leer un mínimo de 30 minutos por días. Vale esta tiene truco porque es algo que hago y me encanta, pero jo....después de las pedazo de cuatro tareas que me he planteado para esa segunda fase, espero me concedáis este momento laxo en mi proyecto. De todos modos acabo de caer que a lo mejor deja espacio este punto cinco para futuros proyectos y etiquetas en este "escondite". Ya veremos.
Bueno mis pequeños saltamontes, Don Pinpom acaba de hacer una entrada sospechosamente triunfal en LA CENTRAL. No sé cuanto tiempo nos regalara su presencia, pero voy a darle a publicar a esta entrada y a subir el páramo hasta su castillo a ver si entre tanto pelo marrón y peca salgo algo de información. Diossses corto y cierro que ha bajado él el páramo hasta mi cabaña y le veo aproximarse......
Pasaba por ahi
Alguien me contó una vez que si tuviese que escribir un libro de memorias lo titularía Pasaba por ahi. ¿Por que?
Porque afirmaba que todas las cosas importantes que hizo y en las que participó en su vida se le presentaron como oportunidades simplemente por estar "en el momento y lugar adecuados".
Yo creo que era un planteamiento que si bien, no estaba exento de cierto romanticismo, servía para cubrir esa papeleta por la cual parace un crimen reconocer la propia grandeza y se tiende a sepultar los más mínimos atisbos de vanidad, en una montaña de oportunas casualidades.
En cualquier caso esa biografía no existe y si algún dia ve la luz, será desde la artificilidad del narrador en tercera persona, o quien sabe, si tal vez la magia de la palabra escrita rescate la voz de su protagonista.
Tal vez esta Primera nota me impulse algún dia a llevar este proyecto a cabo. Mientras tanto me contento con usar ese Pasaba por ahi como un homenaje, un recuerdo, y sobre todo una invitación a soñar.
Porque afirmaba que todas las cosas importantes que hizo y en las que participó en su vida se le presentaron como oportunidades simplemente por estar "en el momento y lugar adecuados".
Yo creo que era un planteamiento que si bien, no estaba exento de cierto romanticismo, servía para cubrir esa papeleta por la cual parace un crimen reconocer la propia grandeza y se tiende a sepultar los más mínimos atisbos de vanidad, en una montaña de oportunas casualidades.
En cualquier caso esa biografía no existe y si algún dia ve la luz, será desde la artificilidad del narrador en tercera persona, o quien sabe, si tal vez la magia de la palabra escrita rescate la voz de su protagonista.
Tal vez esta Primera nota me impulse algún dia a llevar este proyecto a cabo. Mientras tanto me contento con usar ese Pasaba por ahi como un homenaje, un recuerdo, y sobre todo una invitación a soñar.
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