A pocos kilómetros de allí, en un camerino pequeño y abarrotado de gente que entraba y salía nerviosa y "puesta" de las más diversas sustancias, Ernesto se miraba al espejo intentando que su cara no trasmitiera la tormenta de pensamientos que estaban a punto de hacerle caer redondo al suelo.
Otra vez esta farsa. Otra noche más de fingir ser alguien a quien ni siquiera conozco. No sé cuanto tiempo podré seguir con esto, se repetía en su mente mientras miraba con preocupación si el tratamiento Svensson de impantología de "barba de tres días" había conseguido mitigar un poco el insulso aspecto de su lampiño rostro.
A su derecha, un maniquí, que sin ojos, nariz ni boca, desprendía más sex appeal que el pobre Ernesto gracias a la magnífica peluca -"melena perroflauta me lavo el pelo pero dejo que se seque al aire".
Ernesto había convertido esa magnífica peluca, hecha con pelo natural nº 5, o lo que es lo mismo "de hombre atractivo, enigmático y un poco bizco, surfero, aventurero, trotamundos y algo maloliente", en su "bestia negra". Esa mata de pelo muerto representaba su propia muerte en vida. Cada vez que se la ponía - ahora con más frecuencia ya que "su éxito" había aumentado el número de bolos- se sentía asfixiado, espiritual y literalmente porque además aquel engendro era como un abrigo de chinchilla sobre la cabeza. No ayudaba tampoco el efecto invernadero que provocaban los focos mal dirigidos de los clubs de mala muerte en los que solía actuar.
Pero...¿ quien era ese extraño que miraba su cara en el espejo con melancolía?
Nacido como Ernesto Ruíz, y antes que su trabajado look y el éxito le convirtieran en el gran Hedgehod Ruiz, el pequeño Ernesto llegó al mundo un 27 de agosto de 19..... en el hospital de su ciudad natal, Alcantarilla.
Si bien, el ver la luz en una localidad de tan poco atrayente nombre ya pintaba raruno, un joven Ernesto de apenas un minuto de vida, supo que su existencia sería una auténtica putada cuando escuchó al partero decir a su madre:
-Señora su bebé ha nacido con órganos reproductores masculinos y femeninos. Es lo que en el mundo animal se conoce como hermafrodita. No es grave, pero si complicado en ocasiones. Si quiere, una vez le cosamos los puntos y deje usted de llorar puedo darle algunos folletos de infor.....
Ernesto había decidido dejar de escuchar y unirse al concierto de llantos, haciéndole los coros a :
María - su madre - que entre los dolores del parto, la noticia, la depresión post parto que le sobrevino de repente, y la perspectiva de su futuro, lloraba por no suicidarse, tragándose el cordón umbilical al menor descuido.
Yêssica - hermana mayor de Ernesto - que lloraba la cabrona pero de la risa y el gusto al imaginar un futuro de acoso al rarito de su hermano. Cuando Twiteo la noticia, cambió su estado de Whassap por el de "emparentada con un caracol" y colgó en su página de Facebook una foto de su recién nacido y arrugado hermano, acabó por mearse de la risa, gracias a los retuis, likes y comentarios de sus intimas del alma: Chusa, Loli y de su novio Abraham.
Jesús - padre de Ernesto- que en su caso lloraba del asco por el puñetero engendro que la gorda de su señora había traído ya a este de por si, jodio mundo (era una de las frases preferidas y de mayor calado de Jesús: Hay que joderse con este jodio mundo).
Anabel - madre de María, suegra de Jesús y abuela de Yêssica y Ernesto - que lloraba de pura vergüenza ante la impotencia de enfrentarse a las vecinas.
Sarita - la enfermera de quirófano - - que lloraba por pura empatía o tal vez porque estaba con la regla y tenia las hormonas revolucionadas.
Aquel 27 de agosto, fue premonitorio.
Ernesto pasó una infancia con las dificultades que entraña el tener dos ovario, dos testículos (gracias a Dios esta doble pareja internos y escondidos de las curiosas miradas), una vagina y un micro pena - estos si fotografiados y publicitados por todos los compañeros del colegio que con más frecuencia de la que Ernesto hubiera querido le encerraban en el cuarto de baño (por lo menos no lo hacían en el comedor a la vista de todos) para bajarle los pantalones y retratar con zooms y lentes de alta definición sus partes nobles.
Así transcurrió una infancia dura, aunque sin duda apasionante, ante el reto que le suponía al muchach@ levantarse de la cama cada día sin saber que ocurrencia tendrían para esa jornada sus acosadores, comisariados por su hermana.
Su vida mejoró de forma exponencial, cuando descubrió el poder de Internet, la capacidad para ocultarse detrás de miles de personalidades que ofrecía la "intimidad" de los chats y las grandes opciones que se habrían a su paso al poder encontrar a su amigo del almao a alguien con quien compartir la vida en una aldea de Guinea Conakry.
Pero sin duda lo que le permitió ser quien quería ser y salir adelante fueron los juegos de rol.
Se convirtió en un auténtico experto y formó una floreciente panda de colegas. Así, escondido tras sus múltiples avatares, se creó las vidas y personalidades más chulas que jamás un joven podría haber imaginado: desde el criador de llamas en Los Andes; al micólogo de la Antártida; pasando por la que sin duda era una de sus personalidades favoritas: la camarera de un Dine In de Montana, madre de tres hijos de diferentes padres y con dificultades para llegar a fin de mes o no ponerse pedo y acabar en el aparcamiento con el primer vaquero que llegase a la ciudad cada fin de semana.
Ernesto consumía su tiempo libre en esos apasionantes mundos paralelos que le sacaban de su cruda realidad y pensaba que, de esta manera, si podría seguir adelante.
Lamentablemente María tenía otros planes para el friki de su hijo. María, María, María.
Tak...tak...tak...tak,tak,tak,tak,taktaktaktaktak......Aquel sonido de enérgicos taconazos que tan bien reconocía, sacó a Ernesto de sus cavilaciones.
- Mamá.
- Mamá.
- Mamaaaaaaaaaaaaaaaá,. Por favor!!!! ¿puedes quitarte los cascos? Y sobre todo. Deja de una puñetera vez de escupir en mis vaqueros y frotarlos contra el suelo! Creo que ya hemos hablado de esto.
María levantó la vista distraída ante los aspavientos de su hijo y se retiró unos de los auriculares de la oreja. Voy a volveeeeeeeerrrr a querrreeeeerteeeeeeeeeeee.......- se oía de fondo en una rota voz de mujer.
- ¿Decías algo mi vida?, dijo la pequeña mujer, con una tierna sonrisa en la cara.
- Anda,. termina de peinarte, que en breve te tengo la ropa lista. Solo me falta arrugarte un poco la camisa y echarle el aceite de moto requemao en la solapa. Los vaqueros están casi listos. Taktaktaktaktaktaktak.
Ante la total inutilidad de intentar comunicarse con aquella mujer Ernesto pensó que era mejor obedecer y ponerse la peluca cuanto antes, aunque todavía quedaba tiempo antes de salir al escenario.
Aún así, el bar estaba ya repleto de histéricas mujeres que coreaban cogidas de las manos - cual mineros británicos- un único nombre:
- Hedgehod, Hedgehod , Hedgehod, Hedgehod!
Reclamaban al alter ego de Ernesto: Hedgehod Ruiz: un "personaje", que como el hermafrodita, también fue fruto de aquella mujer de Alcantarilla llamada María, pero que no vino de sus entrañas - ni de su soso sexo con Jesús - sino de su determinación, frustración y porqué no decirlo psicopatía.
Los gritos de las fans en el bar se habían convertido en un canto de sirenas, mientras que en el interior del camerino Ernesto, seguía escuchando ese machacón
Taktaktaktaktaktaktak
- 30 minutos, prevenido Hedgehod. Treinta minutos y al escenario. Anunció el dueño del local.
Pasaba por ahi
Alguien me contó una vez que si tuviese que escribir un libro de memorias lo titularía Pasaba por ahi. ¿Por que?
Porque afirmaba que todas las cosas importantes que hizo y en las que participó en su vida se le presentaron como oportunidades simplemente por estar "en el momento y lugar adecuados".
Yo creo que era un planteamiento que si bien, no estaba exento de cierto romanticismo, servía para cubrir esa papeleta por la cual parace un crimen reconocer la propia grandeza y se tiende a sepultar los más mínimos atisbos de vanidad, en una montaña de oportunas casualidades.
En cualquier caso esa biografía no existe y si algún dia ve la luz, será desde la artificilidad del narrador en tercera persona, o quien sabe, si tal vez la magia de la palabra escrita rescate la voz de su protagonista.
Tal vez esta Primera nota me impulse algún dia a llevar este proyecto a cabo. Mientras tanto me contento con usar ese Pasaba por ahi como un homenaje, un recuerdo, y sobre todo una invitación a soñar.
Porque afirmaba que todas las cosas importantes que hizo y en las que participó en su vida se le presentaron como oportunidades simplemente por estar "en el momento y lugar adecuados".
Yo creo que era un planteamiento que si bien, no estaba exento de cierto romanticismo, servía para cubrir esa papeleta por la cual parace un crimen reconocer la propia grandeza y se tiende a sepultar los más mínimos atisbos de vanidad, en una montaña de oportunas casualidades.
En cualquier caso esa biografía no existe y si algún dia ve la luz, será desde la artificilidad del narrador en tercera persona, o quien sabe, si tal vez la magia de la palabra escrita rescate la voz de su protagonista.
Tal vez esta Primera nota me impulse algún dia a llevar este proyecto a cabo. Mientras tanto me contento con usar ese Pasaba por ahi como un homenaje, un recuerdo, y sobre todo una invitación a soñar.
Woooooow!!!!!! Que.....GORE, no???!!! La descripción del nacimiento de Ernesto es TOTAL!! Muero por abrazar al atormentado Ernesto, es un alma atormentada. Srita. Swan, haga lo que usted haga no deja de sorprenderme...
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