2. Corazones rotos
Esto también pasará
Si tiras de Google, encontrarás millones de citas, de las más cachondas a las más profundas, que hablan sobre lo voluble de la vida. Todo cambia, la vida fluye, nada permanece y siempre acaban por llegar: LOS CAMBIOS.
Oirás de estos, que siempre son para bien. Nunca he sabido si es porque quien lo dice lo cree de verdad, o más bien porque, como en la mayoría de los casos no queda mas que aguantarse, el instinto de protección te lleva a asumir lo bonito y lo guay que será el reto de la "novedad".
Por otro lado, también en Google encontrarás una y mil formas de enunciar aquello de: Lo que no te mata te hace más fuerte.
Así que no olvidéis sentiros agradecidos y frotaros las manos con entusiasmo si en un futuro os encontráis ante el apasionante reto de que os rompan el corazón.
Lo único que hay que hacer es respirar hondo y darse cuenta de lo que realmente tienes ante ti:
La vida cambiante y fluyente, te escupe de la monotonía paralizante de la que tú considerabas una feliz y plena relación de pareja, para darte la cojonuda oportunidad de convertirte en un híbrido brutal e invencible de Chuck Norris, Bruce Lee y Super Ratón.
Que regalo el sufrimiento!! Porque, es cierto que esto del mal de amores, matarte en el término absoluto de la palabra, no te mata. Te rompen el corazón, si, pero por suerte o por desgracia, no es una fractura en toda regla. Ahí sigue el tipo latiendo a su ritmo, mientras tu sorbes los mocos y crees que te va a ahogar el ataque de pánico que te genera el rememorar, una y otra vez, aquellas últimas palabras que escuchaste de su boca.
Lo único que hay que hacer es respirar hondo y darse cuenta de lo que realmente tienes ante ti:
La vida cambiante y fluyente, te escupe de la monotonía paralizante de la que tú considerabas una feliz y plena relación de pareja, para darte la cojonuda oportunidad de convertirte en un híbrido brutal e invencible de Chuck Norris, Bruce Lee y Super Ratón.
Que regalo el sufrimiento!! Porque, es cierto que esto del mal de amores, matarte en el término absoluto de la palabra, no te mata. Te rompen el corazón, si, pero por suerte o por desgracia, no es una fractura en toda regla. Ahí sigue el tipo latiendo a su ritmo, mientras tu sorbes los mocos y crees que te va a ahogar el ataque de pánico que te genera el rememorar, una y otra vez, aquellas últimas palabras que escuchaste de su boca.
Y es que, de repente, dejaste de reconocer a la persona que movía la boca enfrente de ti. Un día había un "tu y yo".. y de pronto, en una especie de espiral que no puedes parar, pasas de ser co- protagonista de una historia preciosa, a espectador de una película de terror, que, en vez de con imágenes sanguinolentas y gritos, aterra con silencios pesados, miradas que ya no se encuentran y pieles que ya no se rozan. Todo ello como presagio de discursos que el miedo y la duda convierte en inconexos y, que en un 99,9999 de los casos, terminan abruptamente con una despedida.
Más o menos así va la película en la que estás a la vez agotado e insonme, paralizado e incapaz de estar quieto, dando vueltas como un animal encerrado. Y mientras esperas que aquellas máximas de caja de cereales se hagan realidad. Rezas para que los cambios sean para bien, y para que aquello que estás viviendo te hagas más fuerte y la experiencia te haga crecer, ja!!. Pero lo cierto es que jamás te has sentido más débil, insignificante y desvalida, y más allá de abrazar el cambio, solo puedes pensar en dar al botón de rebobinado en tu vida y volver a aquellos días de felicidad.
Pero......en la mayoría de los casos acaba por confirmarse la tercera gran máxima de esta reflexión de hoy y es aquella de .. El tiempo lo cura todo
Frases hechas a parte, la experiencia y la memoria te hace caer en la cuenta de que, en ocasiones, 365 días pueden hacer que mires un calendario, hagas memoria y descubras que realmente eres una superviviente, no se si más fuerte o no, pero si con el valor suficiente para atreverte a tener ganas de volver a soñar.
Así que, terminando por el título de esta entrada, también puedo remitiros a esa bonita fábula del rey poderoso que pidió a su corte de sabios una máxima que le hiciera sentirse mejor de forma inmediata, en momentos de máxima desesperación. Aquel rey sitiado, herido y acosado por sus enemigos al borde del precipicio, vio que era el momento de acudir a la fórmula poderosa que le sacara del apuro y se encontró con aquel rotundo... Esto también pasará
http://contarcuentos.com/2010/08/esto-tambien-pasara/
Más o menos así va la película en la que estás a la vez agotado e insonme, paralizado e incapaz de estar quieto, dando vueltas como un animal encerrado. Y mientras esperas que aquellas máximas de caja de cereales se hagan realidad. Rezas para que los cambios sean para bien, y para que aquello que estás viviendo te hagas más fuerte y la experiencia te haga crecer, ja!!. Pero lo cierto es que jamás te has sentido más débil, insignificante y desvalida, y más allá de abrazar el cambio, solo puedes pensar en dar al botón de rebobinado en tu vida y volver a aquellos días de felicidad.
Pero......en la mayoría de los casos acaba por confirmarse la tercera gran máxima de esta reflexión de hoy y es aquella de .. El tiempo lo cura todo
Frases hechas a parte, la experiencia y la memoria te hace caer en la cuenta de que, en ocasiones, 365 días pueden hacer que mires un calendario, hagas memoria y descubras que realmente eres una superviviente, no se si más fuerte o no, pero si con el valor suficiente para atreverte a tener ganas de volver a soñar.
Así que, terminando por el título de esta entrada, también puedo remitiros a esa bonita fábula del rey poderoso que pidió a su corte de sabios una máxima que le hiciera sentirse mejor de forma inmediata, en momentos de máxima desesperación. Aquel rey sitiado, herido y acosado por sus enemigos al borde del precipicio, vio que era el momento de acudir a la fórmula poderosa que le sacara del apuro y se encontró con aquel rotundo... Esto también pasará
http://contarcuentos.com/2010/08/esto-tambien-pasara/

Yo creo que sí es verdad eso de que lo que no te mata, te fortalece... aunque no consuela cuando estás en medio del sufrimiento. Afortunadamente todo pasa (y todo queda, que diría el poeta)
ResponderEliminarEl problema es que tiene que pasar cierto tiempo para que nos demos cuenta de que los cambios "son para mejor". El tiempo suficiente para sentir que "el tiempo" lo cura todo...
ResponderEliminarSupongo que al final lo que ocurre es que todos estos dichos forman parte de una cadena y se retroalimentan entre ellos...
Aunque yo soy mucho de decirlos, supongo que cuando te rompen el corazón, el único que vale en ese momento es "ajo y agua"... o como pasa cuando tienes la gripe..."a sudarlo"...
Fíjese usted qué casualidad señorita Swan, el pasado domingo estuve leyendo un libro que se llama: EMOCIONES TOXICAS, de Bernardo Estamateas y este hombre hablaba en uno de los apartados sobre las "pérdidas" -ya sea la muerte de algún familiar, el adios a un amigo, el fin de una relación...- y me quedé muelllllta cuando dijo que, en promedio ¡cada persona sufre unas 40 pérdidas a lo largo de su vida! ¡Que horror! y yo creo que dijo 40 porque no creo que exista alguien en el mundo que aguante pasar por el mismo trago 41 veces...qué dolor, qué sufrimiento cuando una historia bonita termina :( y peor cuando te das cuenta que a lo mejor te has equivocado... :( El libro dice que ni "el tiempo lo cura todo" ni "lo que no te cura te hace más fuerte", ni nada por el estilo...solo dice que hay que afrontarlo y llorar, que al fin y al cabo el lloriqueo y el moqueo a veces es de lo más sano que tiene el cuerpo. El cuento me ha ENCANTADO, no lo conocía...yo también escribiré mi papelito y lo pondré en algún colgante que apretaré con fuerza cada vez que lo este pasando FATAL o GENIAL...gracias por compartir su experiencia Señorita Swan. :)
ResponderEliminarHa escrito éste post hace dos años Señorita Swan...su club oficial de fans y yo en su representación esperamos que su dolor ya haya pasado :)
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